FRONTERA SUR

Poeta en Puerto Aguirre, de León Ocqueteaux

(Pillanlelbún, 1937 - Chile Chico, 2009)






Al amanecer el poeta despierta,
y lee "me alimento de la carne de buey y del agua de los torrentes"
Yo no puedo decir así como tú, viejo Walt,

afuera se desperezan los primeros pájaros del mar.
El viento WE sacude la pequeña casa de madera;
y se escucha el trepidar de los motores de las lanchas.
Sí. Es alba fría. Los últimos ebrios resbalan
sobre las callejuelas de caracoles muertos,
y su ruido quebradizo me recuerda un verso de Blaise Cendrars.
El viejo Azócar escucha a Joan Báez y maldice contra el mal tiempo que vendrá.
Por la ventana se ven tres tordos en las ramas heladas del único ciruelo del puerto.
Y tú piensas en la leyenda de la felicidad.
Tu hijo quiere conocer al abuelo que acaba de morir.
"En la bodega de la vieja casa el morral cuelga vacío.
¿Quién cazará ahora los choroyes y torcazas?
Mi pobre padre ha muerto..."
Acaricio tu cabellera de algas amarillas
y te repito otra vez, unido a ti como el remo al bote.
Dulce como una abeja.
Quieres pintar el mar con el color de las olas.
Una noche de tormenta, hace ya más de veinte años,
Pablo de Rokha estuvo aquí comiendo choros zapato
con don Carlos Alvarado cuando era estafeta de Correos,
y escuchó las historias del pirata Ñancupel.
Algún día visitarás la Cueva de los Siete Esqueletos.
Nunca aprendiste a jugar truco.
Los peces se arquean en el agua como caballos de mar o ramas de árboles.
El día huye en la punta de los campanarios.
Puerto Aguirre es un lanchón cargado de congrios y róbalos,
es un caiquén ahumado servido en el boliche de don Thelmo,
es el olor del ciprés de las Guaitecas recién cortado,
es Bill Barnes, el "Aventurero del Aire", vuelto a leer treinta años después,
es el licor de murtas preparado por doña Hilda Gutiérrez,
y es también la Isla Pejerrey, divisada apenas una mañana de neblina.
Las islas del frente te recuerdan Esmeraldas
en donde un dieciocho estuviste solo en la plaza,
con una botella de vino, y los Salmos de Cardenal en el bolsillo.
En una fotografía apareces con sombrero y una manta de Castilla
junto a la verja destruída del Cementerio Antiguo.
En la pared, un cuero de chingue estacado en cruz,
y un verso escrito con carbón: "Y la luz vino a pesar de los puñales..."
Sí, siempre he de ir tomado

de tu mano, viejo Walt Whitman.









Fotografía: Raymond Depardon









3 comentarios:

mario miranda dijo...

RARA AVE SOBRE LA TIERRA(J.Teillier)
( a León Ocqueteaux
que nos regaló el misterio de su existencia )

ESTRELLA DE MEDIANOCHE
ILUMINANDO EL INVIERNO
AVE RARA DESDE EL CIELO
BAJO A POSARSE EN UN SUEÑO
HA ROBADO UNAS MANZANAS
DEL JARDIN DE LOS CEREZOS
CAMINÓ SIN HACER RUIDO
SOBRE LAS AGUAS DEL TIEMPO
APRENDIO A CONTAR HISTORIAS
IMAGINÁNDOSE UN HUERTO
QUE TRAE DESDE LA TIERRA
EL MÁS PROFUNDO UNIVERSO
VIVIO CANTANDO EN SORDINA
SUS MEJORES SENTIMIENTOS
DEJO INCONCLUSO SU LAR
VOLANDO EN SU PENSAMIENTO
SUPO SOÑAR UN AMOR
IMAGINANDO SU SUEÑO
SUSURRO CASI EN SORDINA
ESTOY DIBUJANDO UN CUENTO
EL ALMA DE SU TERNURA
QUEDÓ ATRAPADA EN ELVIENTO.

(su amigo Mario Miranda Soussi)

Viviana Geeregat dijo...

Mario estimado, tan agradecida..


Un gran abrazo y sigamos robando manzanas, siempre :)

jorge dijo...

Don León murió hace un mes, más o menos; sin embargo, su creación continúa entre todos nosotros, esa poesía vital y sobrecogedora.