FRONTERA SUR

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Anhelo, de Luis Alberto Cantillana

(Santiago, 1960)




Tal vez pueda coger tu mano
un día celeste
de algún verano próximo.


Tal vez pueda
remontar la esperanza
en las mareas de un atardecer.


Tal vez pueda
hacer que recorras la primavera
en alas de alguna golondrina.


Tal vez pueda lograr
que cierres los sepulcros
que te separan de mí.









En Concurso Regional de Poesía,
Villarrica, 1989





Fotografía: Gabriel Figueroa






Estas son las mañanitas, de Guillermo Riedemann

(Reumén, 1956)






Te regalo una manzana de reumén
Una perdiz que salta en el potrero
Un poquito de musgo del bosque
Te regalo el cerezo al que me trepaba cada tarde
Te regalo una honda y un puñado de piedrecitas
Te regalo un nido lleno de huevos
Un avellano una rama de maqui
Que te deje la boquita negra.
Te regalo una madrugada entre el barro y la escarcha
Con establos y vacas y tarros de leche humeando
Te regalo una enfardadora
Un mediodía de trilla y de sol
Te regalo una liebre asustada
Te regalo una pichanga con los campesinos sin zapatos
Te regalo un caballo sin montura.
Te regalo una estación de trenes
Un castillo de madera en antilhue
Una locomotora a vapor entrando a un túnel
Te regalo un canasto con tortillas de rescoldo
Te regalo un puente y un río
Y un tren llegando a Temuco al anochecer.
Te regalo un cerro abrigado de árboles verdes
Y pájaros chercanes lloicas tordos y zorzales
Te regalo un perro que va solo por la calle
Un patio de manzanos y pasto más alto que un niño.
Te regalo una chimenea ardiendo en el invierno
Te regalo un libro de Miguel Strogoff
Te regalo el olor a trenes que traía
Mi padre pegado en los ojos
Te regalo un pelota de fútbol
Una puerta por la que no entraba nadie.
Te regalo un pajarito que se escondió del viento
En el cañon de la estufa
Te regalo ese viento
Te regalo una noche de tormenta
Y el libro todo el amor de neruda
Te regalo una guitarra
Te regalo un tren detenido bajo la lluvia en Dichato.
Te regalo las obras completas de Miguel Hernández
Mi admiración por el Ché
Mi admiración por los agujereados a balazos
Te regalo una casa en Colón Oriente
Te regalo el pedazo de pan que mi hermano
Traía en un bolsillo al salir de prisión.
Te regalo un cuaderno de poemas
La palabra ternura la palabra libertad
Te regalo un día mirando el mar en Isla Negra.
Te regalo la luna que habrás mirado
Pensando en alguien que pensaba en ti
Mientras miraba la luna
Te regalo lo imposible para que sea posible
Te regalo los ojos y las hojas y los pájaros
Que aletean felices cuando nos besamos
Te regalo un sueño que tuve
Era de todos el país te hacía el amor
Y la vida tenía sentido.








Fotografía: Héctor González de Cunco






Qué te han hecho Ignacio Valenzuela, de Guillermo Riedemann

(Reumen, 1956)







Está tan azul el cielo Ignacio
Extrañamente azul en pleno junio
Hace frío sí y tos y desamparo.
Qué haces allí tirado con la sonrisa
Hecha pedazos qué te hicieron
Desnudo de espalda en el pavimento
La cara rota a tiros y las piernas
Y el pecho y los pies incluso.
Qué hacen esos hombres inclinados
Sobre tu cuerpo miran tu sangre
Tu ternura que ha quedado allí
Fuera de tu piel y comparan
Tu rostro con una fotografía.
Miden la distancia que te separa
De la calzada ahora que el futuro
Se ha vuelto tan distante.
Alejan a los curiosos parecen serios
Pero están tranquilos ellos
Inclinados sobre tu cuerpo.
Está tan azul el cielo tan azul
Que decides ponerte de pie
Y así desnudo partes caminando
Lento con calma sin mirar atrás.
Pasas junto a la casa de tu madre
La besas en la frente ella te dice
Abrígate hijo cuídate este invierno
Tú pareces no escucharla sonríes y te vas.
En el camino recoges tu citroneta
Recoges a tu hijo recoges a tu compañera
Desnudo como vas nadie te mira
Sin embargo y cruzas calles y semáforos
Bajo este cielo tan azul en pleno junio.
Tan azul el día bajo este cielo azul
Que incluso morir sería hermoso
Doloroso injusto tristemente hermoso
Como mueren los hombres y nada más Ignacio.







*Poema escrito el 16 de Junio de 1987





Nota: Recaredo Ignacio Valenzuela Pohorecky (economista), también conocido como "Comandante Benito", fue uno de los fundadores del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El 15 de junio de 1987 es interceptado en calle Alhué (Santiago) por agentes de la CNI quienes, desde un furgón azul, le disparan por la espalda. Este y otros asesinatos fueron parte de la Operación Albania también conocida como Matanza de Corpus Christi.